Lagaan

¿Ha visto alguien „Lagaan“? Para quienes no la conozcan, es una película Hindu (fue estrenada ya hace unos cuantos años en el 2007 si no me equivoco) que trata de una historia ficticia sobre un juego de cricket entre un pueblo hindu y los conquistadores ingleses en el sigo XIX. Si los integrantes del pueblo ganaban, dejarían de pagar tres años el tributo (Lagaan, de donde se deriva el nombre de la película) y si los ingleses ganaban, el pueblo tendría que pagar tres veces mas de tributo por los sgtes. años. Siendo completamente desconocedor del cricket, deporte que he reconocer (y pidiendo disculpas a quien sea fan de ese deporte) me parece muy aburrido, la película lo trata de manera sencillamente genial siendo participes durante casi una hora de un partido ficticio lleno de emoción y momentos memorables. (Adjunto el Link en youtube del tráiler)

Es una cosa extraña, que hoy un día cualquier me vengan a la memoria escenas de aquella película porque me llamo la atención desde muchos puntos de vista:

  1. Hay una escena en la que el representante del pueblo tiene que decidir entre aceptar la “oferta” arrogante de su contraparte ingles o aceptar su destino de pueblo sumiso. Mientras todos le imploran no aceptar la oferta por temor a lo que podría pasar si perdían, el la acepta pensando más bien en lo que podían ganar. ¿Cuántas veces nos ha pasado lo mismo? ¿Cuántas veces hemos aceptado lo que pasa no porque lo querremos sino por tener miedo a perder lo que tenemos? ¿Nos arriesgamos en serio por algo? Cuando leo las noticias veo que a nivel mundial pasa lo mismo, los gobiernos , las instituciones, los países y empresas se aferran a un sistema, a una ideología , a un proceso que si bien funciono ya no lo esta haciendo. Piensan en lo que podrían perder si cambian ¿Se han puesto a pensar en lo que podrían ganar?
  2. En otra escena completamente irreal (teniendo en cuenta el contexto religioso de esa época)

El personaje principal decide romper todos los esquemas, aceptando lo que era tabu (juntarse o incluso tocar un descastado, un ser inmundo) con el fin de conseguir el bien común. ¿Lo haríamos nosotros? ¿Seríamos capaces de olvidar algunos prejuicios o ideologías antiguadas por el bienestar común? Viendo las noticias cada día, el habla de las personas la respuesta es no.

  1. En otra escena, después de estar perdiendo mucho tiempo contra un disciplinado pero tremendamente frío equipo inglés el equipo hindú consigue lanzar unos buenos puntos, puntos que los celebra de manera frenética y llenos de alegría aunque están lejos de aún ganar el partido. Viendo hoy por hoy las caras largas y depresivas de tantas personas con bienestar económico o viendo el nivel de felicidad de las personas. ¿Estamos disfrutando de lo que hemos logrado sin que eso signifique que no pensemos en el futuro?

Estos son solo unos ejemplo de algunos puntos que uno puede tener en cuenta cuando ve esta película que recomiendo de manera especial. Pero hay sobre todo un punto general sobre todo estos. Tanto el personaje principal como al final el pueblo se dan cuenta de que su salvación o su desgracia depende solo de ellos mismos. Es una manera muy simple de decirlo claro esta, pero es al fin y al cabo bastante verdadero. ¿Somos conscientes de eso? ¿Por qué siempre esperamos que otros nos solucionen nuestros problemas? Va desde la amiga que solo busco a la amiga o amigo para contarle sus problemas con la esperanza de que este le diga que hacer o hasta la triste escena de los refugiados sirios que por supuesto es necesario como seres humanos extender una mano a quien la necesite pero ¿Qué tanto puede hacer ellos mismo por solucionar sus problemas? Este pueblo hindu de la película supo que podía pedir ayuda, supo que tenía su líder pero se dieron cuenta y decidieron que solo ellos mismo podían al final solucionar sus propios problemas ¿Tenemos el coraje nosotros?

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Los pueblos y sus gobernantes

Hace mucho tiempo escuche una famosa frase que decía “Cada pueblo tienen los gobernantes que se merecen”. Esta frase se publicó y menciono muchas veces en el Perú de mi infancia para tratar de explicar cómo era posible que teniendo la oportunidad de elegir como gobernantes a personas como Mario Vargas Llosa o Javier Perez de Cuellar, el pueblo haya preferido a personajes nefastos como Alberto Fujimori (ahora en prisión en uno de los raros ejemplos de justicia verdadera en el mundo actual). Pero no iré por este camino en esta ocasión, sino mi comentario viene a raíz de la supuesta mayoría de votos potenciales o mejor dicho del primer lugar en las encuestas de Donald Trump en Estados Unidos. Primero hay que ser sinceros, si hubiera elecciones en Suecia, Bolivia o Malaysia a nadie le interesarían los procesos de pre- candidatos ni las carreras pre-electorales de ellos, pero a más de un años de las elecciones en Estados Unidos, tal parece que este asunto pequeño es de interés internacional. Hay que reconocer que hasta en eso, los Estados Unidos son maestros de mercadotecnia.

Pero ¿Porque digo que es un asunto pequeño? Si algo ha demostrado el actual sistema globalizado del mundo es una cosa. En si da igual quien salga gobernante, el sistema tal y como esta seguirá hasta que colapse. En si da igual quien salga presidente de cualquier país, en si da igual si el sistema es socialista o republicano o demócrata o nacionalista o verde, el “santo” mercado y el sistema económico globalizado actual seguirán igual y no abra cambios. Dos claros ejemplos de ellos fue la victoria de Humala en el Perú y su supuesta inclusión social o el del mismo Obama en Estados Unidos ¿algo ha cambiado? ¿Cambiara algo en la política de Estados Unidos si sale elegido Clinton o Trump?

La verdad es que Donald Trump no dice nada que el estadounidense promedio (y no incluyo ni a los latinos ni a los asiáticos) piense o haya pensado ya desde mucho tiempo pero que nadie se atreve a decir. El cuento del sueño americano, es decir, que cualquier inmigrante es bienvenido o que pueda tener éxito de la nada , si alguna vez si existió, se ha extinguido desde hace mucho tiempo. Solo basta ir a Estados Unidos y llegar a cualquier aeropuerto para poder oler el aire de miedo que se respira o como una revista alemana menciono muy bien, el suave sabor a paranoia de cómo una sombra esta posicionándose sobre Estados Unidos, como nación. Si ese sentimiento de paranoia, de temor hacia lo exterior está poco a poco introduciéndose en Estados Unidos ¿Pueden sorprender los comentarios de alguien como Donald Trump?

Cuando los tiempos cambian, hay dos estrategias: Adaptarse o vivir en el pasado, abrirse al mundo o encerrarse en sus murallas, expenderse o aislarse. Estados Unidos desde mi punto de vista esta tentado a elegir el último.

Los logros del pueblo de Estados Unidos han sido muchos y nuestro sistema actual está demasiado influenciado por ellos para negarlos. Pero Estados Unidos es, al fin y al cabo (como cualquier estado del mundo) una empresa. Una empresa que necesita ingresos y genera egresos. Y en este mundo actual, donde la empresa y no el Estado como lo conocemos es el que dicta las leyes no es de extrañar que un empresario exitoso sea primero en las encuestas.

No estoy ni a favor ni en contra de Donald Trump, cada pueblo debe buscar, como dije al principio el gobernante que le pertenece y que le merece. Pero si el pueblo de Estados Unidos está eligiendo a una persona como Donald Trump, debemos preguntarnos seriamente que me dice esta elección de lo que este pueblo piensa de nosotros y de que me dice sobre ellos mismos.